Cómo limpiar el cobre y el bronce antiguos

Pregunta: Acabo de llegar a la orgullosa posesión de unos candelabros de cobre de casi 100 años de antigüedad y varios cuencos de cobre y bronce. Por supuesto, no quiero perder nada de la pátina original que se ha ido perdiendo con el tiempo, pero las piezas son un poco aburridas y podría, creo, usar una limpieza y conservación apropiadas. ¿Hay algún producto diseñado para el embellecimiento no destructivo de estos viejos objetos de metal?

Los metales antiguos desarrollan un cierto aspecto a lo largo del tiempo debido a la pátina y la oxidación. Con los metales de artesanía, a menudo comenzaron como un aspecto “antiguo” en oposición a un metal brillante y reluciente cuando fueron creados originalmente. Era el estilo en esos tiempos, tener piezas que estaban empañadas y con aspecto “antiguo”. Con el paso del tiempo, el color puede haber cambiado ligeramente, por ejemplo, oscureciéndose, pero sería perjudicial para el valor tratar de alterar el color de cualquier manera. A continuación se presenta un método sencillo de limpieza para eliminar el polvo y la suciedad que no dañará el aspecto de la pieza y no debería afectar al valor. No se recomienda poner ningún producto especial en la pieza ya que podría alterarla y disminuir el valor. Para la conservación de piezas de metal antiguas, siempre es mejor consultar con un profesional que pueda mirar las piezas individuales para determinar cómo pueden reaccionar.

Limpieza de antigüedades

Una simple limpieza con agua y jabón suave eliminará la suciedad y las huellas dactilares sin eliminar el deslustre o las pátinas que se han formado con el tiempo.

Lo necesitarás:

  • Pincel
  • Jabón suave
  • Agua
  • Paños suaves
  • Plato o cubo

El proceso de limpieza:

  1. Empieza por lavarte las manos. Los aceites naturales de la piel pueden manchar el metal permanentemente.
  2. Si la pieza está particularmente sucia o polvorienta, primero cepille los escombros con un pincel suave.
  3. Para lavar la pieza, comience mezclando una pequeña cantidad de jabón suave con agua en un pequeño plato o cubo. Asegúrese de que el jabón no contenga ningún producto químico fuerte, en particular cloro que podría comerse el metal.
  4. Humedezca un paño suave, como una camiseta vieja o una franela, con una pequeña cantidad de la mezcla jabonosa y limpie suavemente cualquier resto de suciedad y polvo de la pieza. Asegúrese de no frotar demasiado fuerte o podría rayar o dañar la superficie, especialmente si hay partículas abrasivas en la suciedad o el polvo.
  5. Cuando la pieza entera haya sido limpiada, enjuague suavemente con agua limpia. Si vives en una zona con agua dura, utiliza agua destilada o filtrada para el enjuague.
  6. Seca inmediatamente. Dejar que el agua se asiente en la pieza puede afectar la oxidación y dejar marcas.
  7. No aplique ningún recubrimiento o limpiador especial a la pieza sin la recomendación de un profesional con experiencia en antigüedades.

Consejos e ideas adicionales

  • Las antigüedades perderán rápidamente su valor si se altera o elimina la pátina original. Evite usar cualquier limpiador especial que no sea un jabón suave y agua para asegurarse de que no se tocan.
  • Nunca toque el bronce o el cobre antiguo sin lavarse las manos primero; los aceites de los dedos pueden dejar manchas permanentes.
  • Si el polvo y la suciedad no son molestos, es mejor dejar las piezas completamente solas.

Fuentes

  • Clean It Fast, Clean It Right de Jeff Bredenberg
  • Saving Stuff de Don Williams

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